“Kick-Ass”; la nueva apuesta de Icon Comics.
Patadas y choques de electricidad en la entrepierna, herida de cuchillada en el tórax, atropellado por un auto, dos piernas rotas, columna vertebral rota, contusiones múltiples en la cara…Y todo esto vestido de spandex. Esto pasa en el primer número del nuevo comic que lanzo al mercado hace casi una semana la editorial Icon. Me refiero a Kick-Ass.

El nuevo y violento tebeo de artistas de renombre como Mark Millar y John Romita Jr, llega al mercado, y con solo ver el afiche promocional se ve la atmósfera concerniente al comic (“Que se joda el crimen, compra Kick-Ass” -Dice en la imagen-).
¿Pero será toda esta violencia y congregación de grandes artistas una razón para leerlo?. Sépalo después del salto.
Este comic comienza de forma muy particular. Presentan a un tipo vestido de superhéroe (con alas rojas y la intención de volar) en la azotea de un edificio. Se acera a la cornisa y se lanza al vació. Pasan unos segundos y la gente comienza a darse cuenta de que hay un sujeto con mallas ajustadas y coloridas cayendo a toda velocidad hacia ellos. Unos segundos antes de llegar a cierta distancia del suelo la persona en cuestión grita una especie de comando para que sus alas comiencen a funcionar, para así no golpear el suelo.
Y bueno, pregúntense a ustedes mismos. ¿Que pasaría si un tipo se lanza de un edificio con alas falsas e intenta volar? Si la respuesta es “vuela”…Bueno, te recomiendo que leas el comic, ya que aquel aspirante a vigilante se estrella contra un taxi y muere después de una breve agonía.
Eso fue lo que me llamo primero la atención, el realismo y la crudeza que nos trae Mark Millar en esta ocasión.
(A propósito, no se preocupen, el sujeto que murió en las primeras paginas no era nuestro protagonista).
Kick-Ass trata de la historia de un joven totalmente normal, va a la escuela, se masturba pensando en su maestra de biología, lee comics, juega videojuegos, tiene amigos normales, le gusta ver Scrubs y Heroes, vive solo con su padre (ya que su madre murió de una enfermedad hace algunos años) y lo más importante, fantasea con ser un superhéroe. ¿Es decir, vamos, quien no lo ha hecho?, parafraseando a David Lizewski (el protagonista). Dave piensa que no debería ser muy difícil convertirse en uno de ellos. Ponerse un disfraz, una mascara, y salir a detener el crimen. De hecho, lo encontraba tan fácil que el mismo se preguntaba por que nadie lo había hecho antes. Así que David sale y empieza a combatir el crimen (con resultados que ustedes tendrán que leer, la idea no es arruinar la diversión)
Lo mas interesante de esto, es que el mundo que nos ofrece Millar y Romita Jr. es un mundo muy similar al nuestro; Sin nada superheroico ni paranormal. Un mundo completamente identificable. Esto lo hace mas cercano y entretenido, así podemos asemejarnos con el personaje principal y con los que los rodean.
Solo imagínense: Un día ustedes deciden colocarse spandex, una mascara, piensan en buen nombre y salen por las noches (o los días en que nadie se daría cuenta de su ausencia) para combatir el crimen local. Quizás detener a unos carteristas o prevenir algún accidente. ¿Que pensaría la gente que los rodea? ¿Como reaccionarían los maleantes al verte? ¿Seria realmente seguro?
Bueno, todo eso y mucho más es lo que encontraran en las páginas de Kick-Ass.
Personalmente lo recomiendo, ya que le da un giro refrescante al género de superhéroes (si es que puede calificarse de superhéroe) y la crudeza con que se narra la historia será como un balde de agua fría para cualquier lector que espere una historia apacible y liviana.
Recién salio el #1 de este titulo, pero ya me convenció. Millar y Romita Jr. se lucen con esta obra. Espero con ansias leer el #2 y ver como sigue esta envolvente y refrescante historia.
Los espero en otra reseña. Nos vemos ciudadanos.
Esta entrada fue publicada el Marzo 4, 2008 a las 2:50 am y archivada bajo Comics, Review con etiquetas Icon, John Romita Jr, Kick-Ass, Mark Millar. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.